martes, 11 de junio de 2019

Verano

Llueve. Pero se le ve venir. Primeras rebanadas de after sun.
Sin la misma ilusión de antes, diferente, pero viene.

Canciones por descubrir, libros por conocer, futuros por decidir y quién sabe si algo más.

Horas largas de playa, minutos breves en casa, perdiendo el sentido de la hora. Son esas conversaciones interminables, quizás la buena acción de no dejar solo al sol.

Son las personas, que parecen brillar más de lo normal. Por dentro. O por fuera. O solo parece.

Trabajos que parecen ser buenos, que parecen hacer feliz a la gente. Puede que solo parezca.

"Me dejo el móvil en casa". Será que en verano desconectamos. Parece que conectamos de verdad.



Verano. Empacho de pareceres.
Déjalo. No te preocupes.

Mírame. No. Observa. Por dentro. Mejor.
No digas nada. Si te gusta, lárgate. Si no, quédate.

Esto promete, o eso parece.
















domingo, 10 de febrero de 2019

Gracias Innsbruck

Lieber Innsbruck,

Que 5 meses.

Antes de nada quiero decirte lo bonita que eres.
Quiero darte las gracias por lo mucho que hemos vivido, tanto lo bueno como lo malo.
Quiero reconocerte que me costó entrar en tu corazón, me costó encontrarme dentro de ti y me costó disfrutarte.
Aún así, quiero recalcar lo mucho que te he disfrutado y lo feliz que me voy.
Quiero explicarte, aunque no sé muy bien cómo, lo bonito que ha sido conocerte, vivirte y disfrutarte.

Quiero subrayar una de las muchas lecciones que me pudiste dar:

Cuando menos te lo esperas,
 te encuentras a ti mismo,
 te quieres,
 quieres,
 te quieren,
 y eres feliz.
Te das cuenta de que en eso consiste la vida, de que no necesitas nada más.

Se me acaba una experiencia increíble, con todo tipo de emociones, con todo tipo de experiencias, con muchísimos aprendizajes y sobre todo con gente increíble que nunca olvidaré.

Me voy siendo un nuevo yo,
dandole mucho valor a las personas,
a la humildad,
al amor.
En eso resumo yo la vida.

Porqué en esta ciudad y con todas las personas con la que he vivido la ciudad, le he dado un verdadero valor a la vida. He aprendido que la vida con mucha humildad, haciendo las cosas con mucho amor y dandole mucho valor a las personas, tiene mucho más sentido y uno es mucho más feliz.

Quiero acabar dandole las gracias a todas las personas que me han acompañado estos 5 meses.
Gracias por ser,
gracias por estar,
gracias por querer,
gracias por compartir,
gracias por creer en la magia de la vida y compartirla.

Gracias por hacerme feliz.

Parte de mi patata es vuestra,
parte es tuya, Innsbruck.

Bis bald,

Mikel



domingo, 8 de octubre de 2017

A mí no me deben nada

Cuanto debo a los que dán sin esperar nada.

Cuanto debo a los que hablan sin miedo a nada.

Cuanto debo a los que lo dan todo sin tener nada.

Cuanto debo a los que aman sin prometer nada.

Cuanto debo a los que tengo al lado cuando no tengo nada.


Y qué bonita la vida, que debo tanto y a mí no me deben nada.   

sábado, 14 de mayo de 2016

Imagínate

Imagina ser lo que no eres, o ser lo que eres porque de verdad lo quieres.

Imagina ser lo que sientes ser, o que la gente vea lo que sientes ver.

Imagina comprenderte, antes que ser comprendido por la gente.

Imagina ser como quieres ser, pero no como la gente te quiere ver.

Imagina querer como nunca antes, antes de que te quieran a ti más que nunca.

Imagina disfrutar más que nadie, o que disfruten por tu "más que nadie".




Imagínate vivir y amar sin morir.

domingo, 10 de abril de 2016

Que hable el tiempo

Sin dejar que nos pisen, que nos coman.

Luchando.

Luchando por lo que queremos, por lo que amamos,
dejando a un lado lo que nos obsesiona o lo que nos hace mal.

Peleando por lo que merece la pena, por lo que te la quita,
dejando a un lado lo que te la da.

Nunca dejándonos guiar o dictar.

Manteniendo la mirada hacia las nubes, la cabeza bien alta,
comiéndonos la vida desde cada primer instante hasta el último.

Con ilusión, ganas y la sonrisa que no falte. Que la vida nos la devolverá.

Y sino, tiempo al tiempo.

lunes, 22 de febrero de 2016

Quiero

Quiero que nadie me diga que sentir, que decir, que pensar. Quiero ser yo mismo, con las consecuencias que esto conlleva. 

Quiero que me digan lo mal que lo hice, lo mal que me comporté y lo inmaduro que jugué. 

Quiero que me digan lo mucho que me odian, el asco que me tienen. 

Quiero que me hablen de lo inútil que soy, de lo iluso y fracasado que soy y seré. 

Quiero que me griten lo mal que lo estoy haciendo, que me recuerden lo tarde que llego, y lo lento que voy. 

Quiero que me discutan lo que digo, lo que dejo de decir, y lo que nunca dije. 

Quiero que me susurren una y otra vez que no llegaré, que no sueñe tan grande.

Quiero que me canten todo, menos lo bueno que soy. 

Pero sobre todo quiero vivir. Quiero que todos los que me dicen, los que me gritan, los que me discuten, los que me susurran, los que me cantan, quiero que todos y cada uno de ellos vea lo lento que voy. Quiero que vean lo que tan grande sueño. 

Quiero que nunca paren de hablar, de decir, de gritar, de discutir, de susurrar, de cantar, por que yo tampoco lo haré. Nunca pararé de reír, de llorar, de caer y levantar. Pero sobre todo y lo mas importante,  nunca dejaré de ser feliz. 




lunes, 1 de febrero de 2016

Soy aquel

 Soy aquel que te dijo que ya no te quería. Aquel que te dijo que ya no sentía, que no quería tener nada que ver contigo, y que no pensaba disfrutar más a tu lado.

Soy aquel que pasó de decirte un día te quiero a soltarte el próximo día que ya no te pensaba, que no te echaba de menos, y que ya ni siquiera se acordaba de lo que era estar contigo, de sentirte, o simplemente aquel que no se acordaba lo que era abrazarte. 

Soy aquel pesado que no podía verte mal, y que cuando sentía que algo en ti no iba bien, y no te encontrabas bien, a pesar de lo que estuviera haciendo sacaba un rato para escucharte e intentar hacerte un poco mas feliz. 

Soy aquel que se enfadaba constantemente por milongas, por cosas sin sentido. Aquel que cuando se enfadaba no podías hablar con él por lo tonto que se ponía. 

Soy aquel que tenía momentos tan insoportables que daba hasta asco, era repugnante y escoria. Aquel lleno de imperfecciones, de defectos y sobre todo lleno de errores.

Soy aquel que siempre tenía un abrazo, un abrazo para darte impulso, un abrazo para los momentos malos, para que pensases en los buenos. 

Soy aquel gilipollas que te aguantó en las malas, en las jodidas y en las asquerosas. Aquel que se jodió se levantó y aun así siguió peleando apenas sin energías ni fuerzas y teniendo muros y vallas en frente. 

Soy aquel que falló, que cayó, que defraudó, que decepcionó, pero sobre todo soy aquel que no puede prometer ni finales felices, ni que todo irá bien. Solamente soy aquel que puede aguantar tormentas, chaparrones, granizos o ventiscas para luego ser más fuerte, creer más fuerte, y querer más fuerte.