lunes, 1 de febrero de 2016

Soy aquel

 Soy aquel que te dijo que ya no te quería. Aquel que te dijo que ya no sentía, que no quería tener nada que ver contigo, y que no pensaba disfrutar más a tu lado.

Soy aquel que pasó de decirte un día te quiero a soltarte el próximo día que ya no te pensaba, que no te echaba de menos, y que ya ni siquiera se acordaba de lo que era estar contigo, de sentirte, o simplemente aquel que no se acordaba lo que era abrazarte. 

Soy aquel pesado que no podía verte mal, y que cuando sentía que algo en ti no iba bien, y no te encontrabas bien, a pesar de lo que estuviera haciendo sacaba un rato para escucharte e intentar hacerte un poco mas feliz. 

Soy aquel que se enfadaba constantemente por milongas, por cosas sin sentido. Aquel que cuando se enfadaba no podías hablar con él por lo tonto que se ponía. 

Soy aquel que tenía momentos tan insoportables que daba hasta asco, era repugnante y escoria. Aquel lleno de imperfecciones, de defectos y sobre todo lleno de errores.

Soy aquel que siempre tenía un abrazo, un abrazo para darte impulso, un abrazo para los momentos malos, para que pensases en los buenos. 

Soy aquel gilipollas que te aguantó en las malas, en las jodidas y en las asquerosas. Aquel que se jodió se levantó y aun así siguió peleando apenas sin energías ni fuerzas y teniendo muros y vallas en frente. 

Soy aquel que falló, que cayó, que defraudó, que decepcionó, pero sobre todo soy aquel que no puede prometer ni finales felices, ni que todo irá bien. Solamente soy aquel que puede aguantar tormentas, chaparrones, granizos o ventiscas para luego ser más fuerte, creer más fuerte, y querer más fuerte. 




martes, 29 de diciembre de 2015

Terminemos el año a lo grande

Ya no es el momento, gracias. 

Pienso en momentos, en miradas y en cosas tan simples pero a la vez tan importantes. 
Podría hacerlo mas simple, mucho mas fácil, y sin complicarme la verdad. Pero realmente no quiero. 

Llega un momento en que te encuentras, después de buscarte, de susurrarte, y gritarte, llega el momento de encontrarte, pensar en ti mismo y reír a carcajadas. 

Aquellos momentos, difíciles, significativos, importantes, gracias. Gracias por demostrarme, enseñarme, y mostrarme lo que realmente quiero, lo que realmente deseo y lo que realmente busco. 

Desde este momento, desde el momento en que llegas a lo mas bajo, a lo mas hondo y más oscuro. Desde ese momento te das cuenta en lo que te has convertido, en lo que eres, y realmente quieres. Y es que gracias a momentos tan difíciles, gracias a momentos insoportables, y días de reflexión, llegas a un punto que es increíble. 

Es aquel punto que te demuestras lo que vales, lo que realmente eres, y lo que realmente has sido en esa etapa tan desagradable. Llega el punto que te niegas a detenerte mas. Llega el punto que no te merece la pena pensar más, no te merece la pena hablar más. Lo único que te merece la pena es sonreír, pasar grandes momentos, y disfrutar de cada uno de ellos. Merece la pena conocer nuevas cosas, amar nuevas cosas, y cantarle a esta nueva vida. 

Llegas a la conclusión de que si no ríes ahora, llegara el momento que te des cuenta que es tiempo perdido, tiempo perdido por aquello que ya terminó, tiempo perdido por aquello que no merece la pena, que no te hace feliz, y realmente no te merece perder energía, palabras y tiempo en solucionarlo. 

Llega el momento de sonreír, de disfrutar, y de buscarle las cosas buenas una y cada una de ella que la vida nos da, porque si tenemos mil razones para llorar, tenemos mil y una para reír. Si tenemos mil personas que nos odian, tenemos mil y una que nos aman. Y que si la vida te da mil etapas para pelear, sufrir y aprender, tarde o temprano te dará mil y una para disfrutar. 

Por ello y por cada cosa, persona, o momento, que no te aporta, no te hace feliz, y que no te hace sentirte imprescindible en esta vida, por ellos levantamos la cabeza. Enseñamos nuestra mejor faceta, y les demostramos que gracias a ellos somos mejores. Que gracias a ellos y sin ellos somos mas felices, y que la vida sigue siendo igual y mas chula que cuando compartíamos y pretendíamos hacerlas felices, o pretendíamos hacer aquel momento inmejorable.
 Por que sin ellos pero gracias a ellos, alcanzar la cima será mas fácil y mas gratificante de lo que era antes. 

sábado, 26 de diciembre de 2015

LA GRAN EXCURSIÓN

Equivocarse, caerse, lamentarse, perdonarse, amarse, y muchas cosas más. Todo está permitido, no hay reglas ni límites, pero sí dos pedazos fuertes y resistentes, pero sensibles y frágiles cuando se juntan.

Y es que la vida nos enseña tanto, que perdemos cosas por el camino. Nos ponemos una mochila al hombro que ya no sabemos ni lo que llevamos encima, ni si lo queremos llevar, ni si nos valdrá y será útil en el camino. Pero aún así cargamos con ella.

No es cuestión de parar, de pensar, y de preocuparse. Es cuestión de replantearse lo que se quiere, lo que verdaderamente necesitas, y lo que verdaderamente te ayudará. Solamente por no andar, por andar. La cosa es el objetivo, aquella cima que queremos lograr, pero el problema es el camino.
Cuántos baches nos comeremos, cuántas veces nos caeremos, y cuántas veces nos atacarán seres que ni siquiera conoces.

Pero aún así, hay que seguir. Nadie va a hacer el camino por ti, ni nadie te alisará y se comerá todos los peligros por ti.

Pero realmente, no te vas a preocupar por no tener ese apoyo no? Por no tener a esa persona que te hace el camino mas fácil y viceversa, no?

No merece la pena. Tampoco si eres cambiado, colgado, o simplemente reemplazado. Porque no, porque la vida sigue, el camino te espera, y los obstáculos te desean.

No te dejes, no te derrumbes, y lucha. Lucha por la cima, lucha por tus sueños, y aunque ahora mismo no tengas a nadie en quien apoyarte, el camino es largo y probablemente encontrarás a alguien que quiera conquistar la cima con alguien como tú.

Por ello sonríe, camina, salta, vuela, sueña, y supera los obstáculos de una manera u otra. Porque tarde o temprano, el que lucha vence, el que la persigue la consigue, y el que ama, ayuda, y apoya es feliz.

Por ello amigos, hay que luchar, hay que vencer, y hay que perseguir. Que porque algo vaya mal, no es todo una mierda. Vendrán tiempos mejores, con gente increíble con los que lograr la cima sera un autentico placer y una inmensa felicidad.